Bajo el alias de Quantic, el productor, multiinstrumentista e investigador musical Will Holland se ha consolidado como una de las figuras más influyentes y respetadas de la electrónica global contemporánea. Con una trayectoria que supera las dos décadas, su obra se caracteriza por una capacidad única para tender puentes entre tradición y modernidad, entre la pista de baile y la escucha atenta, entre la herencia musical y la experimentación constante.
Desde sus primeros trabajos a comienzos de los 2000, Quantic ha demostrado una sensibilidad especial para integrar house, disco, dub y breaks con ritmos afrocaribeños, música latina, jazz y soul. Proyectos como The Quantic Soul Orchestra, The Flowering Inferno u Ondatrópica son hoy referencias imprescindibles para entender la evolución de la música electrónica orgánica y global. Cada uno de ellos refleja una faceta distinta de un artista inquieto, siempre en movimiento y en diálogo con los territorios que habita.
Una parte fundamental de su carrera ha sido su estrecha relación con Colombia, donde residió durante varios años y desde donde desarrolló algunos de sus trabajos más influyentes. De esta etapa nacen colaboraciones esenciales como sus discos junto a Nidia Góngora, Curao (2017) y Almas Conectadas (2022), auténticos hitos en la fusión entre electrónica contemporánea y tradición afrocolombiana.
En 2025, Quantic publicó DJ-Kicks: Quantic para el prestigioso sello !K7 Records, un trabajo que reúne material inédito de artistas como Alfa Mist, JKriv o Meridian Brothers y que confirma su estatus como uno de los selectores más finos y respetados del circuito internacional. Con más de 2,5 millones de oyentes mensuales en Spotify, su influencia trasciende generaciones y escenas.
En 2026, Quantic ofrece una disponibilidad limitada para actuaciones en Europa en formato DJ set, una propuesta ideal para contextos donde la elegancia, el groove y la profundidad musical son esenciales. Sus sesiones son viajes sonoros que conectan pasado y presente, cuerpo y emoción, confirmando a Quantic como un artista clave para entender la música de baile global del siglo XXI.